Aportes para la construcción de la teoría contraria al Sistema Tecnoindustrial

Enviado al mail.


Admiro y apoyo los actos de las I.T.S. En cuanto a las reivindicaciones, haré algunos planteamientos de fondo en base a mis impresiones, y con ello no pretendo ser condescendiente, tampoco sermonearles demasiado, ya manifestada mi admiración e interés de dirigirme a ustedes. Pues no ceso de convencerme de esto: el nihilismo ocupa una “utilidad” o impacto social (la misma que asesinara al zar y precipitara la “revolución rusa).

Tratando de ser concreto:

  1. ¿No creen que los supuestos de la sociedad tecnoindustrial, es un supuesto que podemos “objetivar” como economicista, y aun esto habría que contextualizarlo en un plano mucho más amplio?

Quiero decir, el capitalismo es, y no lo es todo. El análisis histórico cabría considerarlo como una herramienta crítica, cuando consideramos la raíz economicista de su desenvolvimiento. El mito economicista de Adam Smith” y que se prolongaría a Marx. Y es un mito, porque precisamente todas las corrientes materialistas no han logrado solucionar la cuestión fenomenológica de su fundamento: EL PROBLEMA Y TEORÍA DEL VALOR que Stirner (metafísico y de cierto liberalismo iconoclasta para solucionarlo al plano colectivo); Nietzsche (desde la axiología y la epistemología); y Marx (dentro del propio mito economicista), consideraron oportunamente, consiguiendo algunos atinos por parte de éstos. Fenomenológico, porque ello consideraría las relaciones subjetivas y culturales para la realización aparente de las construcciones tanto históricas como materiales, y que el materialismo no es menos idealista que todos esos liberales y positivistas que pretendieron estudiar las relaciones históricas con la misma tabla rasa que el racionalismo, en todas sus variantes, se encargó de mitificar desde la Ilustración. De allí que la fenomenología para el siglo XX se centrara en las relaciones que hay entre sujeto e individuo (Sartre,, Foucault, et. Al.), luego, entre individuo y sociedad (Norbert Elias desde la sociogénesis; y Gregory Bateson desde la cibernética de segundo orden) con cierta carga solipsista en estas tendencias que apuntan entre subjetividad y transubjetividad. Es pues, y sigue siendo, una cuestión del valor, el análisis fenomenológico entre las relaciones históricas y la (des)producción del sujeto, en la cual el análisis tecnoindustrial queda supeditado a las condiciones tanto culturales como orgánicas de realización para nuestra civilización, en tanto efecto, y no como causa. Y sería justo decir que la tecnología no tiene más que un valor de mercancía, como otras tantas.

  1. Acerca de los fundamentos de la tecnología compleja.

Ni siquiera es necesario pretender un anarco-primitivismo para estudiar las fases de la civilización en un ser humano actual (algo que les aplaudo en el comunicado de R.S). Dichas fases están insertadas en las estructuras cerebrales; como es que todo nuestro paso evolutivo de nómadas a sujetos alfabetizados y sedentarios estuvo condicionado por la organización biofísica del cerebro. De modo que la organización del entorno también está asumida en la organización cerebral del ser humano. Así, cuando Jean Piaget estudia al niño y denomina lo que él llama sicogénesis, está estudiando las fases “evolutivas” del comportamiento humano. A esto llamó epistemología genética en el mismo sentido de origen, y no en el sentido de “genética” por su estudio cromosomático. El ojo avisado advertirá que tales estudios de epistemología genética ya podían perfilarse en Genealogía de la moral de Nietzsche, como en Arqueología del saber, de Foucault; pero a todo esto le faltaba el componente empírico, más bien, el componente falseable que pudiera demostrar la relación entre la génesis de algún comportamiento dado, con la larga historia comparativa al respecto; y que tal comportamiento, en su estudio, no puede separarse del estudio biológico y filogenético de nuestro organismo.

Es decir, dado este rodeo, se me antoja falta una crítica a los supuestos epistemológicos de la “tecnología industrial”; y que una breve sicogénesis de la misma podría subsanar. El “pensamiento complejo” no es otra cosa que otro largo rodeo que me tomaré la molestia de resumirles:

Habíamos pasado cerca de 2,000 años con un único paradigma. Este paradigma se trataba del paradigma euclidiano, que no es otra cosa que un modelo ortogonal de representación del mundo (ángulos rectos) que es la conjunción de geometría y aritmética que nuestros escolares todavía aprenden. A lo largo de generaciones, distintos personajes se encargaron de ajustar este modelo representacional del mundo gracias al advenimiento del álgebra emprendido por el mundo árabe y por el mundo hindú, en una interesante dogmatización de las matemáticas, puesto que en aquél entonces, aunque ya resolvía problemas PRÁCTICOS DE INGENIERÍA, DE ARQUITECTURA Y DE LO COTIDIANO, era más bien una “cosa trascendente” que comunicaba con los mismos “dioses” (los de la estructura cerebral, quizá). Para esto pasaron algo así como 1,000 años; y no habrá sido sino hasta Descartes (y su plano cartesiano) y con Newton (el cálculo diferencial e infinitesimal) que el lenguaje algebraico revitalizara el paradigma ortogonal de Euclídes. ¿Qué es ortogonal? ¡¡Pues un mundo de rectas y paralelas!! Cuando a Newton le comenzaron a salir “hipérboles” al estudiar la trayectoria de ciertas “relaciones causales”, comenzaron a surgir otros planteamientos. Entonces, en siglo XIX a Rieman se le ocurre formalizar las curvas hiperbóreas de la geometría no euclidiana, que en aquél tiempo figuraban como meras abstracciones que violaban el quinto y último de los postulados de Euclides. Esta curiosa “aberración” sería el paradigma no euclidiano que Einstein adoptó para la representación física de sus estudios, que la gravedad, y otras cuestiones, tenían su representación no euclidiana para corresponder las observaciones empíricas con la constatación matemática; y que significó la primera “revolución” matemática desde Euclides. La geometría no euclidiana ya no estudiaba el paradigma clásico de Euclides (cuadrados, rectángulos y triángulos) sino la superficie de esfera y sus planos cóncavos, como parece ser que demuestra la estructura física de la realidad. Enseguida, viene la teoría de conjuntos, una teoría que logró “sumar peras y manzanas”, para decirles en pocas palabras, luego la teoría de la información, y que avanzaría en sus proposiciones lógicas independientemente del atomismo logicista (con las que rompe Wittgenstein al… ¡criticarse a sí mismo! La performatividad de la lógica, y del discurso, fue gracias a esta ampliación logicista. Pero en lógica es otro cantar…).

Esto es precisamente lo que estudia Piaget, y Rolando García en “Psicogénesis e historia de la ciencia”. (Y, tras bastidores, puedo decirles que el libro fue escrito por Rolando, pidiéndole prestado el nombre a Piaget en la coautoría, solo por agradecimiento a su mentor). Fundamentalmente el pensamiento complejo no estudia “magnitudes” sino “relaciones”; no enuncia “el cuerpo del número” sino su fantasma, y su reconstrucción lógica. Un número natural tiene una correspondencia con una unidad de medida; pero las relaciones algebraicas son abstracciones de relaciones cuya significación tienen un orden propio de causación indefinido de un número como tal, que tiene otras “significaciones” lejos de cuantificar como se puede medir “una raya” o un segmento dado. A esto Piaget llamó RELACIONES DE IMPLICACIÓN, y pareciera ser que está en consonancia entre estructura cerebral, entre las relaciones lógicas de dicha estructura cerebral, y con la organización social de toda la humanidad que lo produjo. Y, vamos, hombre, ya había pensamiento complejo a partir de otras civilizaciones como la maya.

Podrá tener un tono demasiado didáctico lo anterior, pero es EPISTEMOLOGÍA GENÉTICA, y espero pueda orientarles en sus estudios sobre la tecnología industrial para emprender una sicogénesis a la propia sociedad tecnoindustrial. (Sugeriría muchísimo la lectura de Herbert Marcuse y su Eros y civilización, precisamente manejando la tesis central con una crítica a la sociedad industrial como un modelo que extrae la energía pulsional del ser humano).

  1. Acerca de la solidaridad selectiva vs. La solidaridad promiscua. Realmente esta me parece una polarización nacida de una cuestión de percepción, y no de la personalidad que algunos tratarían extremista. SICOSIS ES A CUESTIONES DE PERCEPCIÓN, LO QUE NEUROSIS ES A PERSONALIDAD.

En tal sentido, siempre advierto la polarización de discursos, no por la cuestión política, que ello apenas sería un detalle, sino la naturaleza síquica de nuestra sociedad emparentada a la sicosis colectiva.

En cualquier caso, considero que, así como al cuerpo se le mide una salubridad y prevención, LAS CUESTIONES SÍQUICAS NO SE RESISTEN A SU PROPIA ECOLOGIZACIÓN. En esta balanza habría que sopesar las disertaciones Hitler, Napoleón, Kaczynsky, inclusive al propio Nietzsche, al mundo entero y a nosotros mismos.

Pero tal vez sea el caso que consideraciones realmente objetables puedan ser tomadas en serio. En tal sentido, contestaré las inútiles diferencias que hay en polaridad solidaria. Pues, antes que nada, se están echando por la borda estudios de antropología y de sicología infantil (las mismas emprendidas por Piaget y otro grupo de investigadores tachados de “maquiavélicos”). Tan sencillo como esto: el éxito de las comunidades tribales se debe a su relación exógena, la que tiende precisamente establecer alianzas, aun por estratégicas que estas puedan ser, terminan en una apertura cultural para uno o dos o más grupos implicados. La apertura y adaptación son los ejes modulares de la conducta humana en Piaget, y no se están tomando en cuenta. Incluso, para mayor inspiración ácrata, la lectura de Kropotkin resulta interesante en su Apoyo mutuo. (Por otro lado, acerca de las relaciones e interacciones intergrupales que se dan, en un plano puramente pragmático y organizacional, ha sido estudiado por el antropólogo Gregory Bateson en su libro Naven. A ustedes les interesaría saber mucho sobre cismogénesis, un concepto que nace precisamente por el estudio de una tribu sumamente violenta. Bateson se preguntaba si los “mecanismos” sociales de una tribu tan agresiva como los Iatmul no eran semejantes a los “mecanismos” occidentales, pues, en ambas civilizaciones, la violencia jamás llega a un punto que acabe definitivamente con la organización y bases materiales de la civilización. Encontró este autor que para afianzar la solidaridad interna, los iatmul, tenían que practicar EL TRAVESTISMO en un ritual que es para todos los matrimonios. De modo que hombres se portaba como mujeres, adoptando sus conductas abnegadas, y mujeres se portaban como hombres, orgullosos y mal encarados, dando pie a los estudios cismogenéticos como retroalimentación de segundo orden; y con ello, dándole paso a las estudios sobre sociocibernética presuponiendo el constructivismo piagetiano y la cibernética de segundo orden para estudiar las interacciones sociales, manejando algunos lenguajes comunes; entre ellos biológico, filosófico, transformando las proposiciones sociológicas en lenguaje matemático, en otro orden DE IMPLICACIÓN que el pensamiento complejo cimentó).

También es de considerar la solidaridad promiscua entre personas y niños musulmanes con judíos; judíos con hindús; musulmanes con cristianos; del mismo que los sioux se aliaron con ciertas familias anglosajonas que nada tenían que ver el imperio británico. Pues esto es precisamente RELACIONES EXÓGENAS. ¿Otro ejemplo? El niño que recoge algo del suelo para entregárselo a sus mayores; el niño que comparte deseinteresadamente; son conductas todas que no han presupuesto ninguna modificación filogenética en el ser humano, ni por la sociedad industrial, y ni por el medio cultural; pero es por el contacto cultural como llegan a adecuarse las pulsiones del niño. Coincido perfectamente en la domesticación del ser humano; pero, del mismo modo que el punto uno, la sociedad industrial es, y no lo es todo (y no es ningún relativismo la anterior línea, sino una trampa lógica). Para la sociedad industrial, es imposible resistirse a una investigación en línea cercana o asumida por la epistemología genética, JUSTAMENTE PARA DESENTRAÑAR LA SICOGÉNESIS DEL MERCADÓLOGO Y DEL INDUSTRIAL. Y que sería, de nueva cuenta, un problema del valor acerca de la mercantilización de la naturaleza y de las pulsiones humanas, que, para ello, está dispuesta toda una ingeniería que no necesariamente es tecnológica, desde el problema de la utilidad hasta la propiedad privada que también ha significado el conocimiento. (¡POR AMOR DE TODOS LOS DIOES EN QUE NO CREO! ¿No se dan cuenta que hay comunidades mayas que no hablan español, pero, en cambio, dominan el inglés por condiciones bien concretas de la ingeniería de la colonización?) Lo que me lleva al siguiente punto:

  1. Las precisiones conceptuales y sintácticas ya se las hicieron llegar. Pero seguiré en el mismo rollo conceptual, pues, antes que nada, PARECE QUE ESTAMOS CONFUNDIENDO INGENIERÍA CON TECNOLOGÍA.

La diferencia sustancial es simplemente epistemológica; pero esto significa implicaciones metodológicas que ya distintas corrientes han resuelto, y que, así como las fuerzas creativas del ser humano, ES IMPOSIBLE GOBERNAR O PONERLES FRENO A TALES TENDENCIAS. Esto porque la diferencia radica en que la ingeniería es el conjunto de conocimientos técnicos para implementar tal o cual acción. De modo que no hay menos ingeniería en la creación de un hacha o una pala, que en la creación de un televisor.

Aunado a esta polarización conceptual, puedo decir que, hasta ahora, no he visto posición alguna que concilie individualismo y colectivismo, entre colectivismo e individualismo lejos de ser una prerrogativa industrial como una cuestión monádica de nuestra educación. Tan sencillo como decir que, a nuestros antepasados, no les molestaba tener una posición dualista con el cosmos (OMETEÓTOL!! POR SUPUESTO!!). Pues tengo que presuponer, por la sanidad mental demostrada en sus textos, LA EXTREMA INDIVIDUALIDAD NO ES MÁS QUE ESTRATEGIA Y TÁCTICA.

  1. ¿No les parece que hay un repulsivo puritanismo en los valores nihilistas de trasfondo y en la propia “regresión”?

Me parece que este último cuestionamiento no merece más precisión. Citaré el texto de Emma Goldman Hipocresía del puritanismo.

  1. En cierto blog leí algo sobre el “El expropiador” y otros textos, muy metafísicos, que tal vez tenga la osadía de relacionarlos con ustedes, pero me parecieron parte de su círculo de estudios en cuanto a la definición de “individualidades”. Y me parecieron sumamente sobrevalorados a partir de Nietzsche, a excepción de algunos párrafos de “El expropiador”. Lo atinos y desatinos ustedes lo analizarán mejor (de tener tales textos relación con ustedes). Lo que quiero decir es que este flujo entre fuerza reactiva y fuerza activa, ya no como epistemología, sino en el plano netamente gnoseológico de las proposiciones asumidas entre la nada creadora y el todo en su disturbio, ya habían llegado los filósofos taoístas como Lao-Tsé y Chuang-Tsú. La lectura de estas obras, la de los asiáticos, es una muestra clara de cómo sus respectivos egos llegaron a ser reducidos, antes de crear un doble vínculo, enfermizo, por cierto, en la negación a la negación. Una lectura terapeútica, por cierto. Pues una lectura que afirme la vida, no presupone de contrario ALGUNO COMO SU REALIZACIÓN O DISMINUCIÓN :D.

Sin más, estas son todas mis propuestas y objeciones.

Solo dos apreciaciones más:

EL DOBLE VÍNCULO QUE PROPONE KACZYNSKY, Y USTEDES MISMOS, DE PROPAGAR EL IDEAL FERAL COMO UNA IDEOLOGÍA, YA SEA INDIVIDUALISTA O DE CUALQUIER -ISTA, NO HACE MENOS POR REPRODUCIR SU AFECCIÓN PATOLÓGICA DE FONDO QUE LO QUE HACE EL MEDIO POR SOBREPONERSE A SUS PROPIAS COMPENSACIONES. La de una sociedad inducidad profusamente por la sicosis. He allí la naturaleza del doble vínculo de muchas de las incitaciones que hace Kaczynsky y el grupo I.T.S, pues R.S., según se advierte, apenas se está pefilando auténticamente autónomo en sus estrategias y reivindicaciones respecto de Kaczynsky y el anarco-primitivismo. Y no se está hablando de sicósis como “algo malo” sino como un componente de cognición que tendría relevancia a ser una consecuencia “natural” de ciertos derroteros (¡hombre! ya la personalidad creativa tiene un componente sicótico así como los problemas de ansiedad tienen raíz en afecciones estomacales, es decir, en un orden EPIGENÉTICO DE SECUANCIACIÓN!).

Existe otra literatura que habla acerca de SOBREADAPTACIÓN. A nombre del redactor de estas líneas, también nos preguntamos ¿cuál concepto es contemporáneo a cuál: SOBRESOCIALIZACIÓN O SOBREADATAPCIÓN?

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