La opinión de John Zerzan sobre las Its

La revista “Vice”, publicó hace unos meses una entrevista con el teórico y critico a la tecnología, John Zerzan, en esta expresa su opinión con respecto a los grupos violentos contra-tecnológicos de México. Aquí la reproducimos para su lectura y posterior critica.


El anarcoprimitivista que quiere que todos renuncien a la tecnología

1 de Julio de 2014

“Siempre que pienso en Alan Turing [uno de los padres de la computación], me viene a la cabeza el logo de Apple”, arranca John Zerzan. “La imagen muestra una manzana con un mordisco. Supuestamente, el pedazo que falta lo comió Turing tras haber rociado la manzana con cianuro al no poder soportar más la presión a la que estaba siendo sometido por su condición de homosexual. La manzana mordida también alude a la expulsión del Jardín del Edén. No creo que sea este el mensaje que estén tratando de comunicar, pero ahí está”.

Había concertado por mail una entrevista con quien probablemente sea el filósofo antitecnológico más prominente del mundo. La entrevista se haría por Skype. A la hora de la cita, la voz de Zarzan me llegó desde el otro lado del continente —desde Eugene, Oregón, hasta la ciudad de Nueva York— en una fracción de segundo. Su cara sonriente apareció en el monitor. Le devolví la sonrisa y lo miré a los ojos. Resulta irónico que para mirar a los ojos de alguien por Skype realmente tienes que ignorar sus ojos y mirar a la cámara.

VICE: Consideras que la civilización debería abandonar la tecnología y retomar un estilo de vida de cazador-recolector. Entonces, ¿qué piensas de la llamada por Skype que estamos teniendo ahora mismo?
John Zerzan: Hace unos años estuve en el programa de Art Bell, quien no dejaba de decirme que, para ser coherente con mi filosofía, debería vivir en una cueva, a lo que contesté, “Es necesario tratar de conectar con la gente. Hay que participar en las conversaciones de la sociedad porque de otro modo no se te toma en serio.

Entonces, ¿ésa es la única razón por la que no te vas a vivir a la montaña?
Supongo. En todo caso, yo también estoy muy domesticado, como casi todo el mundo. Disfruto de la naturaleza, pero no estoy tan preparado como otros.

¿Has vivido algún periodo de tiempo al margen del sistema?
La verdad es que no, aunque una vez pasé varios días en las montañas.

Cuando estuviste allí, ¿pudiste apreciar qué es lo que extrañas de la vida en la ciudad?
Sí, te desconectas de todo y conectas con la naturaleza. Se podría escribir sobre ello, pero hay que vivirlo, estar ahí. No se producirá una transición [hacia una existencia de cazador-recolector] hasta que no aprendamos a vivir sin tecnología ni civilización. Son cuestiones prácticas.

¿Cómo crees que la pasarías tú en ese periodo de transición con tus habilidades?
Bueno, tengo 70 años. Hago pesas, pero en lo que respecta a las habilidades primitivas, tengo muchas carencias. Si la civilización se acabara de la noche a la mañana, todos tendríamos un problema. Dependemos demasiado de la tecnología para todo, incluso para las cosas más sencillas.

Esa dependencia e interconectividad hacen que un colapso sea más probable, ¿no? Se produciría un efecto dominó.
Eso creo. Dicen que si un satélite se descompone, todos empezarán a fallar. Pero eso no significa que no haya alguien que intente arreglarlo todo para que funcione nuevamente.

¿Cómo se puede convencer a la gente para que renuncie a la tecnología?
Eso no va a pasar hasta que la gente se canse de tanta mediación. Si te alegras con ser un zombi y con mirar continuamente una pequeña pantalla, no va a pasar nada. Yo espero que al final la gente se aburra de eso.

¿Cuándo se produjo ese momento de epifanía?
No fue una epifanía. Me di cuenta de que la tecnología tiene intenciones, que no es algo neutral. La Revolución Industrial no se reducía a la economía únicamente. Como dijo Foucault, consistía más bien en imponer una disciplina. Empecé a preguntarme si quizá la tecnología no era igual. Nadie piensa mucho en ello, de momento, aunque en Hollywood empiezan a tratar el tema. Mira Her, o Transcendence. Son películas increíbles que ponen el tema sobre la mesa. ¿Quieres más tecnología? ¿Quieres acabar completamente deshumanizado y humillado? Pues así es como sería.

¿No existe la posibilidad de que los avances tecnológicos puedan ser positivos?
No lo creo. Los transhumanistas dicen que si tenemos más tecnología, se producirá un salto cualitativo y todo mejorará. Seremos capaces de resolver todos los problemas. Viviremos para siempre. ¿Cómo nos está yendo? Pues de momento estamos presenciando la destrucción del medio ambiente. Dicen que “todos estamos conectados”, pero creo que nunca hemos estado más desconectados unos de otros en toda la historia de la humanidad.

Entonces, si tú quieres que estemos todos conectados y los transhumanistas también, ¿no persiguen la misma utopía?
Quizá, pero lo que ellos postulan es que el cerebro es una computadora, y no lo es. Ni por asomo. Esa afirmación es una estupidez. No es una máquina, no somos máquinas. No tienen ni idea de lo que es la conciencia, nadie lo sabe.

Quizá hagan esa afirmación porque consideran que el cerebro es un ente completamente físico, como lo es una computadora. ¿Crees que hay un componente no físico o espiritual en el cerebro que no puede reproducirse?
Hasta ahora, lo único que han conseguido es crear una máquina que puede ganar el ser humano en una partida de ajedrez. Pero eso es sólo una mayor velocidad de cálculo. ¿Qué tipo de inteligencia tiene? Y lo que es más importante, ¿qué hay de su conciencia? Recuerdo una vez que estaba dando una charla en Turquía y una chica dijo, “Pues yo creo que este movimiento anarco-ecologista tiene una base espiritual”. ¡Vaya! Pues quizá nos estemos dirigiendo hacia ahí.

Indudablemente, hay mucho idealismo en el movimiento transhumanista, aunque en su ensayo “La verdad sobre la vida primitiva”, [Unabomber] Theodore Kaczynski afirma que también se ha idealizado el estilo de vida del cazador-recolector. ¿Qué dices a eso?
Bueno, Ted estaba en lo cierto al decir que no sirve de nada crear una versión idealista y romántica de la prehistoria. Pero te diré otra cosa, y ésta es la razón por la que tenemos posturas irreconciliables: Kaczynski manipulaba sus fuentes y eso, en mi opinión, es imperdonable. Descontextualizó deliberadamente las cosas y fue deshonesto, por decirlo suavemente.

¿Me puedes dar un ejemplo?
Dijo que las sociedades primitivas reprimían sistemáticamente a los individuos homosexuales. Citó la fuente que utilizó para decir que el sexo entre personas del mismo género estaba prohibido, pero si miras la cita entera, ves que lo que dice es que cualquier relación sexual estaba prohibida durante un ritual que duraba varios días. En otras palabras, estaba mintiendo.

¿Qué crees que le llevó a realizar esa interpretación errónea?
La estrechez de su punto de vista. Si no es antitecnológico, está mal. Pero creo que la cuestión va más allá. Estamos hablando de civilización, de domesticación. Durante dos millones de años hemos vivido sin civilización y la gente se llevaba muy bien.

Según tus ensayos, consideras que una de las razones por las que nos llevábamos tan bien es porque no existía el lenguaje, ¿no? ¿Significa eso que también propones que abandonemos el lenguaje?
Debo decir que este es el tema más especulativo sobre los que he escrito. No descarto esa línea y estoy intentando reunir argumentos para cuestionar la actividad simbólica, incluido el lenguaje, aunque resulta más claro respecto al tiempo, los números y el arte. Es especulativo porque nadie sabe con certeza cuándo empezó a hablar el ser humano. No hay forma de demostrarlo.

Has escrito que el lenguaje fragmenta el mundo holístico en trozos aislados. ¿Tienes una remota idea de cómo sería la vida sin el habla?
Creo que se crearía una forma de comunicación más directa. Me sorprendió mucho que Freud, el archirracionalista por excelencia, dijera que, en origen, el ser humano es telepático. No creía que fuera algo maravilloso. A mí me parece genial. Ni siquiera hay que recurrir a la mediación simbólica, puedes comunicarte sin símbolos.

El concepto de la telepatía universal suena casi como la idea transhumanista de la singularidad. Los participantes podrían transferir ideas entre ellos sin necesidad del simbolismo.
Sí, supongo que podríamos llamarlo la singularidad original.

¿Crees que es posible renunciar al acto de hablar?
Quién sabe. Muchos poetas han dicho que lo realmente profundo e intenso no puede expresarse en palabras.

Has dicho que el tiempo es simbólico. ¿Has vivido el tiempo de una forma no simbólica?
Tengo un sentido del tiempo muy agudizado. No sé por qué. Recuerdo cuando era niño y recogía fresas en el campo. Empezábamos a trabajar a las seis de la mañana y un silbato de vapor anunciaba el mediodía. Pues segundos antes yo siempre predecía el momento en que iba a sonar ese silbato. Era algo extraño y de lo que me enorgullecía. Otra forma de verlo es pensar que estaba muy dominado por el tiempo, gobernado por él. El tiempo ha pasado a ser algo material. Incluso podría decirse que nuestro grado de conciencia del tiempo determina en gran medida nuestro nivel de enajenación.

¿Qué opinas de los grupos antitecnología de carácter violento que han tomado el testigo de Ted Kaczynski? Por ejemplo, el grupo mexicano Individualidades Tendiendo a lo Salvaje (ITS).
Hay otro grupo, también en México, llamado Punta de Obsidiana. Curiosamente, la punta de obsidiana es incluso más afilada que una hoja quirúrgica. Te hace pensar en posibles soluciones fuera del sistema tecnológico.

¿Y qué hay de ITS?
Es un grupo muy apegado a las teorías de Kaczynski. Creo que es un poco desafortunado. De hecho, creo que incluso han lanzado alguna invectiva contra mí. ¿Por qué? Pues porque he descubierto que Ted hizo trampas y ellos lo saben. Grupos violentos como ITS ya han matado a dos personas. Lamentablemente, sí existen.

¿Consideras que sus métodos tendrán éxito?
Lo dudo. Una de las cosas que me molesta mucho es que el grupo ITS envía bombas, como Ted. Cuando algún empleado de correos resulta herido, dicen, “Bueno, así son las cosas. Esto es la guerra y tiene que haber bajas, daños colaterales”.

¿Qué te parece que los grupos anarcoprimitivistas como ITS utilicen la tecnología para lograr sus objetivos? Me recuerda a esa idea comunista de que el Estado es necesario en una primera instancia y que luego deja de serlo y está destinado a desaparecer. Por supuesto, ocurre todo lo contrario, se hace más fuerte.
Es una forma muy interesante de verlo. Simplemente creo que estamos atrapados en este tipo de contradicciones. Llámalo hipocresía. Reflexiono mucho al respecto y sé que hay gente que piensa que me he pasado al lado oscuro.

Entonces, si se produce un colapso de la civilización, ¿cómo crees que sería el proceso de asilvestramiento?
Esa es la pregunta del millón. ¿Cómo vamos a vivir? Estamos tan poco preparados… ¿cómo vamos a recuperar las antiguas destrezas, como saber elaborar herramientas de piedra o qué plantas son comestibles? Es decir, ¿qué voluntad podemos tener de derrumbar la civilización si no sabemos vivir sin ella? Habría que empezar adquiriendo esas habilidades.

Tal vez no se trate sólo de aprender habilidades olvidadas desde hace mucho, sino también de aprender a olvidar. Por ejemplo, ¿somos capaces de olvidar qué son las estrellas? Antiguamente, el hombre miraba al cielo y no sabía qué eran. No era tanto la falta de conocimientos como la presencia del misterio.
Sí. ¿Por qué tenemos que saber esas cosas? ¿Qué utilidad tiene? Yo sostengo que no es ignorancia, sino justamente lo opuesto a eso. Los pueblos de cazadores-recolectores veían una brizna de hierba doblada y eran capaces de interpretar su significado. ¿No es eso ciencia?

La falta de información también nos permite proyectarnos hacia esa ausencia. Hay creatividad en el hecho de dar tu propio significado a las cosas en lugar de recibirlos impuestos.
Ahí has dado en el clavo. Te voy a contar una pequeña historia rápida. En un taller anarquista celebrado en Olympia oímos a algunas personas decir, “Estos primitivistas están más locos de lo que pensábamos. Uno de ellos estaba diciendo que la Tierra es plana”. Lo que el primitivista había dicho realmente es que si vives en una sociedad de 60 personas, ¿qué más da que la tierra sea plana o redonda? Vemos esa maravillosa foto de la Tierra tomada desde la luna. Aquí estamos, en esta frágil esfera, pero ¿qué precio hubo que pagar para tomar esa foto? ¿Qué proceso de industrialización masiva se ha tenido que poner en marcha para obtener esa bonita foto?

¿Un precio demasiado alto?
Exacto. Tengo un amigo en Detroit que siempre dice, “¿Quieres mantener toda esta tecnología? Muy bien, pero ¿estás dispuesto a bajar a las minas y extraer el metal necesario para crearla? ¿Alguien quiere trabajar en una fundición?” No lo haría ni aunque me estuvieran apuntando con una pistola. Entonces, ¿quién va a hacerlo? Pues los millones de personas esclavizadas que arriesgan sus vidas para hacer realidad las absurdas fantasías transhumanistas.

¿Cómo se determina qué tecnologías son aceptables y cuáles no?
Creo que una forma muy general de abordarlo es la división del trabajo. Si tienes una herramienta que cualquiera puede hacer, genial. Tendrás con contacto muy sensual con ella. Sin embargo, las herramientas que precisan cierto grado de coordinación y especialización provocan distanciamiento. Esa es la tecnología que hay que evitar.

Algo que me pegunto —y  de lo que Stephen Hawking ha hablado— es si la vida en la Tierra acabará desapareciendo a causa de un meteorito, o arrasada por el calor del sol. Hawking sugiere que nuestra única esperanza de supervivencia es colonizar el espacio exterior…
El sol arderá dentro de miles de millones de años y no pienso demasiado en ello, la verdad. Es algo tan infinitamente remoto… Hay cosas que urgen mucho en la actualidad, centrémonos en eso. ¿O tenemos que meternos en un cohete y dejar que el mundo se arruine y destruya? “Ya hemos acabado con este planeta. Vamos por el siguiente.” ¿Qué tipo de respuesta es ésa?

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One thought on “La opinión de John Zerzan sobre las Its

  1. ALGUNOS COMENTARIOS CRÍTICOS AL ARTÍCULO DE JOHN ZERZAN EN “VICE” DEL 1/7/14
    Por Voluntad Salvaje (V.S.)

    Al igual que la mayoría de los izquierdistas modernos, John Zerzan pregona unas ideas que están basadas en una concepción errónea del ser humano y de la naturaleza en general. Es patente el desconocimiento que tiene Zerzan de las implicaciones de la teoría de la evolución por selección natural, de no ser por el cual no haría afirmaciones tales como, por poner sólo un ejemplo, que “[…]lo que ellos postulan es que el cerebro es una computadora, y no lo es. Ni por asomo. Esa afirmación es una estupidez. No es una máquina, no somos máquinas. No tienen ni idea de lo que es la conciencia, nadie lo sabe.”

    El ser humano, al igual que cualquier otro ser vivo, es un organismo cuyas características fisiológicas y psicológicas son producto de la evolución por selección natural, la cual ha adaptado al ser humano a la vida en un entorno con unas características concretas, el entorno de adaptación evolutiva de nuestra especie, a saber: una vida en territorios salvajes con la tecnología y demografía propias de un grupo cazador-recolector nómade.

    Esto implica que el cerebro humano, posee cientos, sino miles de adaptaciones evolucionadas para resolver las tareas que tenían una importancia adaptativa en el entorno en el cual evolucionó el ser humano, desde adaptaciones de procesamiento de la información visual especializadas para la recolección en las mujeres y para la caza en los hombres, pasando por adaptaciones para prevenir el incesto, otras para la generación de celos sexuales, otras regulando el grado de cooperación entre los individuos de acuerdo a su parentesco o a las relaciones interpersonales que mantengan, mecanismos de reconocimiento de hábitats buenos para la vida mediante la apreciación estética de estos, adaptaciones que hacen posible el aprendizaje del lenguaje del grupo local,etc. Desde un punto de vista evolutivo, el cerebro humano (y el de cualquier animal) es un órgano encargado de procesar información proveniente del entorno del organismo, y de generar comportamientos adaptativos en tal entorno, es decir, comportamientos que promueven la reproducción de los genes que codifican el desarrollo de las características estructurales que dan lugar a estos comportamientos, ya sea a través de la mejora de las posibilidades reproductivas del individuo, o de la de sus parientes cercanos.

    Quien se tome el trabajo de profundizar en estas cuestiones(i), sabrá que efectivamente, la analogía entre el cerebro y una computadora, no tiene nada de descabellada(ii). Por el contrario, prácticamente toda la experiencia subjetiva que tenemos los seres humanos es explicable en términos de adaptaciones evolucionadas para el procesamiento de información localizadas en el cerebro. Aunque es cierto que ciertas cuestiones acerca de la experiencia subjetiva aún no han sido respondidas por las ciencias relevantes en el tema, la esperanza de que en el cerebro haya alguna otra cosa además de neuronas procesando información, es irracional, y probablemente, sea a su vez, en parte, producto de ciertas adaptaciones evolucionadas cuya función es, al precio de negar la realidad, salvaguardar la autoestima, y en general, la integridad psicoafectiva, la cual en muchos individuos parece ser dependiente de la creencia en que el ser humano es un ente superior al resto de los organismos vivos, poseedor de un “alma inmaterial”, pensamiento que aparentemente reconforta y ayuda a muchos a sobrellevar las dificultades de la vida, y más notoriamente, las dificultades de vivir fuera del entorno de adaptación evolutiva, con todos los problemas que conlleva la maladaptación resultante de esto.

    Pero mantener tal concepción del mundo ante la evidencia de que esta es falsa, es una actitud necia, y en la coyuntura actual respecto al tema que Zerzan trata, es una completa falta de responsabilidad. Quien pretenda defender lo Salvaje, antes que nada debería informarse y comprender cabalmente cómo funciona lo Salvaje, qué es lo Salvaje en verdad, si lo que desea es tomar una acción efectiva al respecto. Y quien realmente ame lo Salvaje, deseará tomar una acción efectiva, y no debería sucumbir ante el derrotismo, la desesperanza y la necia irracionalidad, las cuales son fruto de la vida en unas condiciones miserables para el ser humano, ajenas a nuestro entorno de adaptación evolutiva, es decir, son fruto de las condiciones de vida impuestas por la civilización tecnológica industrial. Y la acción efectiva que deberían tomar quienes aman lo Salvaje, es la de intentar destruir el sistema tecnológico industrial, con todo lo que ello pueda llegar a implicar. Dado que quienes aman no dejan al azar la supervivencia del objeto de su amor, quienes realmente amen lo Salvaje, no deberían esperar a que el sistema colapse por sí mismo o por fruto de algún hipotético fenómeno natural, sino que, conscientes del gravísimo peligro que corre la Naturaleza salvaje, deberían tomar el asunto en sus propias manos, con tesón, procurando hacer todo lo posible por parar al sistema antes de que este destruya lo Salvaje.

    Por otro lado, Zerzan es a todas luces un izquierdista, y cualquiera que tenga una idea de lo que es la psicología izquierdista, sabrá que las personas que la manifiestan son en gran medida proclives a deformar la realidad a su conveniencia. Esta falta de honestidad resulta absolutamente despreciable en el momento en que termina difamando a quien, como Ted Kaczynski, ha tenido el coraje y la dignidad de emprender la acción necesaria para defender lo Salvaje. A continuación se presenta el fragmento del texto “La verdad sobre la vida primitiva” en el cual Kaczysnki hace referencia a la homofobia, y luego una traducción de las páginas de los libros que Kaczynski cita para fundamentar su opinión al respecto. La verdad acerca de la cuestión es evidente, así que se dejará que las conclusiones las saque el lector.

    -Fragmento de “La verdad sobre la vida primitiva” de Ted Kaczynski(iii):

    “¿Y acerca de la homofobia? Esta tampoco era desconocida entre los cazadores-recolectores. De acuerdo a la Sra. Thomas, la homosexualidad no era permitida entre los bosquimanos a quienes ella conoció [278] (aunque esto no implica necesariamente que esto fuera cierto en todos los grupos bosquimanos). Entre los Mbuti, de acuerdo a Turnbull, ‘nunca se alude a la homosexualidad excepto como a un gran insulto, bajo la más extrema provocación’.[279]”

    Los números entre paréntesis hacen referencias a estas notas(iv):

    [278] Thomas, página 87.
    [279] Turnbull, Wayward Servants, página 122.

    Y esta es la información bibliográfica pertinente a las notas(v):

    Thomas, Elizabeth Marshall, The Harmless People, Segunda Edición de Vintage Books, Random House, New York, 1989.
    Turnbull, Colin M., Wayward Servants: The Two Worlds of the African Pygmies, The Natural History Press, Garden City, New York, 1965.

    -Fragmento de “The Harmless People” de Elizabeth Marshall Thomas, páginas 88-89, en el cual se hace referencia a la homosexualidad(vi):

    “Se dice que cuando un hombre cría a su esposa, la alimenta y cuida de ella, los dos disfrutan su juventud juntos, ella es más suya, y resulta un matrimonio más estable que si se le permitiera a ella crecer salvaje y libre y quizás elegir apresuradamente un marido demasiado joven (uno de su propia edad) en la pasión de su adolescencia. Un matrimonio temprano también asegura que la chica será una primera esposa, una posición más deseable y autoritativa que la de una segunda esposa, o co-esposa. Los padres de la chica también se benefician de una unión temprana, en tanto el joven hombre caza para ellos y la carne que él mata es para la banda de ellos.
    Este sistema puede ser bueno para las mujeres, pero es duro para los hombres jóvenes, quienes a menudo deben padecer el deseo durante años y años, esperando durante toda su adolescencia y adultez temprana antes de que puedan poseer a sus esposas. Un hombre joven entre los bosquimanos Kung tenía treinta años cuando su esposa murió, y no había encontrado a nadie más para casarse que a una infante.
    Cuando lo conocimos él había estado esperando cinco años a que su esposa creciera, y en ese momento ella sólo tenía siete años (más joven que su hijo, quien tenía cerca de once); y cuando pensaba que tendría que esperar al menos cuatro años más por ella, podía entrar en tal arranque de lujuria que tendría que enviar a su esposa lejos por un tiempo, por temor a olvidarse de sí mismo y romper una de las reglas más estrictas. Los bosquimanos creen que daña terriblemente a una chica ser poseída antes de que sea madura. Incluso podría volverla loca.
    Los bosquimanos no tienen ninguna solución real para este problema, en tanto no hay prostitutas y solo en unas pocas bandas hay mujeres promiscuas. La homosexualidad tampoco es permitida; los hombres jóvenes sencillamente tienen que acostumbrarse a estar tentados constantemente sin ser satisfechos nunca.”

    -Fragmento de “Wayward Servants” de Colin M. Turnbull, páginas 121-122, del capítulo “The life cycle” , el cual habla sobre la vida cotidiana de los Mbuti(vii):

    “Sin embargo, no todas las relaciones sexuales son tan románticas, y cuando los chicos y chicas están siguiendo un rastro juntos, la procesión puede degenerarse en una alegre pero innegablemente sana orgía. Un chico puede arrancarle a una chica su ropa exterior de corteza, si la puede atrapar, pero nunca puede tener coito con ella sin su permiso. No conozco ningún caso de violación, aunque los chicos a menudo hablan de sus intenciones de forzar a las señoritas reacias a su voluntad.
    No hay chozas formales para los solteros, pero muchos campamentos tienen variantes informales. A veces son construidas para un joven mayor por su madre, o pueden ser tomadas por chicos y chicas adolescentes cuando el ocupante la deja por alguna razón. En tales chozas, e incluso fuera a la intemperie, alrededor del fogón, es usual ver no solo a jóvenes sino también a hombres casados durmiendo juntos. Los dos grupos etarios no se mezclan, pero entre sí los miembros del mismo sexo no le dan importancia a dormir cerca uno del otro y obtener una leve satisfacción sexual del contacto físico. Establecen muy cuidadosamente reglas acerca de cómo yacer, con las piernas estiradas hacia atrás rodeando las piernas del otro, o incluso rodeando su cintura o cadera, y dicen que uno puede entrecruzar las piernas al yacer frente a frente, aunque no se considera bueno tomarse uno al otro muy de cerca con los brazos. El pensamiento de que alguna relación sexual tenga lugar, sin embargo, es recibido con aparente horror, y nunca se alude a la homosexualidad excepto como a un gran insulto, bajo la más extrema provocación. Hay, sin embargo, una danza en la cual los sexos efectivamente son invertidos, y la cual es bailada con el máximo humor, pero cuyo rol nunca pude determinar exactamente. La danza, ekokomea, es tratada luego en el contexto en el cual esta ocurre; a saber, en el momento del festival del molimo.”

    NOTAS:

    (i) Se recomienda la lectura de la investigación científica de campos tales como la psicología evolutiva, la ecología del comportamiento, la psicología cognitiva, la biología evolutiva, etc.
    (ii) Y es precisamente el hecho de que el cerebro humano sea esencialmente una máquina de procesamiento de información, lo que vuelve teóricamente posible el desarrollo de una inteligencia artificial que le equipare en capacidad; la cual, al no tener las mismas limitaciones que un organismo vivo, efectivamente podría evolucionar con más rapidez hacia formas más complejas e inteligentes, teniendo en potencia la capacidad de dejar atrás la inteligencia humana, como afirman los transhumanistas. Los científicos que trabajan en el campo de la inteligencia artificial tienen esto muy en claro, y la investigación que actualmente se lleva a cabo para hacer ingeniería inversa al diseño del cerebro humano, probablemente sea de vital importancia para el avance en la construcción de inteligencias artificiales más poderosas.
    Por otro lado, no es necesario que haya algún tipo de alma o espíritu en el ser humano para que tenga sentido defender nuestra dignidad y libertad, y para justificar el rechazo absoluto a la insensata empresa de crear entes artificiales que pueden llegar a provocar la extinción de nuestra especie, y cuya existencia conllevaría con enorme probabilidad la desaparición total de la libertad humana.
    (iii) Theodore John Kaczynski, Technological Slavery, Capítulo 3, “The Truth About Primitive Life: A Critique of Anarcho-primitivism”, Ed. Feral House, 2010, página 165. Traducción a cargo de V.S.
    (iv) Ídem, página 185.
    (v) Ídem, página 188.
    (vi) Elizabeth Marshall Thomas, The Harmless People, Vintage Books, Random House, New York, reimpresión de 1959. En esta edición, previa a la cual hace referencia Kaczynski, el texto aparece en la página 89, no en la 87. Traducción a cargo de V.S.
    (vii) Traducido por V.S. a partir de la misma edición citada por Kaczynski.

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